CARLES CAPDEVILA Y SUS ENFERMERAS

Hace apenas dos días que Carles se marchó. Pero no se fue con las manos vacías. Más bien, se fue con las manos colmadas de verdades. Conocí a Carles por su gran labor enseñándonos a cómo educar a los hijos. Pero para mí, su mayor lección, fue cuando reconoció públicamente: “he necesitado estar enfermo para descubrir a las enfermeras”… ¡Qué gran verdad! De la mano de CARLES, esta reseña la escribo en homenaje a él y en especial, a esos ángeles que nos rodean y aparecen cuando sufrimos. Ángeles anónimos, que como dice CARLES, demuestran cada minuto que cuidar es mucho más que curar. Ellas y el personal sanitario en general, dan a los enfermos algo que cura mucho más que una medicina, nos dan cariño desinteresado, con su aliento nos reconfortan y dan a los enfermos la fuerza necesaria para seguir luchando en la batalla. Queridos ángeles que nos acompañáis, gracias por haber cuidado de CARLES y de todos los enfermos a los que a diario mimáis desde el silencio.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s